
“Todavía no pudimos hacer el duelo”, el dolor de la familia de Renato, la víctima más joven del fentanilo adulterado
Buenos Aires, 12 mayo (NA) – Sol Francese, mamá de Renato Nicolini , el joven de 18 años que murió por el fentanilo adulterado, habló con la Agencia Noticias Argentinas a un año del inicio de l...
Buenos Aires, 12 mayo (NA) – Sol Francese, mamá de Renato Nicolini , el joven de 18 años que murió por el fentanilo adulterado, habló con la Agencia Noticias Argentinas a un año del inicio de la causa y, en medio del dolor, expuso que todavía “no pudimos hacer el duelo” y que esperan poder hacerlo cuando “haya una sentencia justa”.
El 12 de mayo de 2025 la ANMAT denunció ante el Juzgado Federal de La Plata que ampollas de los laboratorios HLB Pharma y Ramallo S.A., ambos del empresario Ariel García Furfaro, dieron positivo en contaminación con dos bacterias letales que provocaron, hasta el momento, al menos 114 fallecidos.
Una de las víctimas es Renato, el paciente más joven que murió por el opioide adulterado y uno de los casos que más resuenan en la causa federal. Su historia se remonta a mediados de abril del año pasado cuando en Chascomús, ciudad en la que vivía con su familia, sufrió un brutal accidente de moto.
“El 25 de abril de 2025 Renato tuvo un accidente de moto en Chascomús y al sufrir una lesión cerebral severa se decidió trasladarlo hasta el Hospital Italiano de La Plata para una mejor atención, ya que, en nuestra ciudad no había aparatología”, contó Sol.
En el Italiano se le realizó la primera cirugía y luego se le suministró fentanilo para lograr estabilizarlo. La esperanza crecía, ya que, a los pocos días comenzó a tener respuestas claras: intentaba moverse, estaba despierto, respondía con señas y hasta mordía el tubo que tenía en la garganta.
Aun así, las malas noticias volvieron a golpear a la familia cuando le comunicaron que tenía fiebre: “Fue persistente durante los 10 días que estuvo internado y los médicos indicaron que ese síntoma era producto de una neumonía que se convirtió en una meningitis”.
“Su cuadro no mejoró, empeoró y, a pesar de que lo volvieron a operar, el 5 de mayo de 2025 nuestras vidas cambiaron porque falleció. Como una forma de ayudar, decidimos donar sus órganos”, comentó.
Un dato aportado por Francese a NA es que, luego las pericias, determinaron que, tanto la neumonía como la meningitis, “se produjeron por las bacterias que estaban dentro de las ampollas adulteradas”.
EL DÍA QUE TODO CAMBIÓ
Mientras el dolor golpeaba abruptamente a la familia, un dato cambió todo cuando el hijo de un paciente que estaba internado en la misma habitación que el joven se contactó con Sol y le advirtió lo que había escuchado en los pasillos del Hospital Italiano de La Plata: “El nene de la cama 30 había dado positivo en la contaminación del fentanilo”.
“Se comunicó conmigo por teléfono, me cuenta esto y ahí me pongo a investigar. Vi unas noticias muy cortitas, pero no había nada todavía, ni siquiera en las redes. Lo que hice es ir con mi tía, que es abogada, hasta el hospital para hablar con el director y, finalmente, nos confirmó que era así, que había bacterias dentro de la ampolla de fentanilo que se le inyectó a Renato”, describió.
Ese resultado se logró debido a que la institución médica hizo una investigación interna durante 15 días con el Malbrán, administración que logró determinar que el opioide de HLB Pharma estaba contaminado con dos bacterias: Klebsiella pneumoniae y Ralstonia pickettii.
“Empiezan a ver que a todos los pacientes que se les inyectó fentanilo había tenido patologías calcadas y que luego fallecieron. Con el resultado, elevaron el informe y el 12 de mayo la ANMAT realizó la denuncia ante el Juzgado Federal de La Plata”, destacó.
Sol es consciente que, si el hospital no hubiese investigado, posiblemente las muertes seguirían pasando como una bacteria intrahospitalaria y el laboratorio seguiría trabajando.
EL TRABAJO PARA CONSEGUIR UNA RESPUESTA
Aunque agradeció la labor del hospital, expuso que, en un comienzo, obtener información interna le costó mucho trabajo: “Me reconocieron el fentanilo, pero, de igual modo, Renato no iba a sobrevivir por el accidente”.
“Nos costó conseguir la historia clínica, tuvimos que hacer varios pedidos porque la mandaban incompleta. Intervino mi tía que habló con legales del hospital para que la envíen y después de tanta espera, pasó. Hay otras familias que les pasó lo mismo”, cuestionó.
Pese a que luego de una charla con el director lograron saber la verdad, la mamá de Renato señaló: “El hospital se entera de la bacteria el 29 de abril y Renato falleció el 5 de mayo, es decir que durante esos días nunca se informó lo que estaba ocurriendo”.
EL DUELO QUE LA CAUSA NO PERMITE
Sol expresó que, por el momento, el duelo no lo están haciendo como familia “porque desde que arrancó el caso seguimos trabajando para evitar el cierre”.
“Nos convertimos en investigadores, por eso todavía ninguno pudo despedirse. Creo que hasta que no salga una sentencia, no lo vamos a hacer tampoco”, manifestó.
En este sentido, sostuvo que “es una lucha muy fuerte y grande contra poderes” debido a que, en un comienzo, fueron contra el laboratorio, pero con la ardua investigación se pudo saber que el Estado también estaba detrás.
“Creemos que hay responsables. En estos días terminan las pericias a los celulares y dispositivos electrónicos de funcionarios públicos que trabajan en la ANMAT y creo que ahí se van a empezar a conocer más cosas”, anunció.
EL JUEZ KREPLAK Y SU ARDUA INVESTIGACIÓN
Durante meses, se cuestionó la labor del juez federal Ernesto Kreplak, pero los familiares sostienen que “es muy prolijo con la investigación y se lo quiso boicotear con que es el hermano del actual ministro de Salud de Buenos Aires”.
“Su relación es con la provincia, pero esta causa es a nivel nacional, por eso sostenemos su continuidad porque lo está llevando excelente”, manifestó Sol.
“Hay que pensar que tuvo que reconstruir todo porque la trazabilidad del fentanilo adulterado nunca existió”, remarcó.
Con respecto a eso, explicó que “debieron rastrear las ampollas, a quiénes se vendieron, peritar historias clínicas de todos los internados, constatar a qué paciente se le administró el opioide y después ahí evaluar si corresponden a los del laboratorio HLB Pharma”.
“El trabajo fue enorme, son muchas provincias las que denunciaron y no es fácil porque en algunas de ellas todavía no se digitalizaron las historias clínicas”, sumó.
Una de las provincias de las que todavía estamos requiriendo información es en Formosa donde “está todo muy silenciado y no sabemos el por qué”.
LABORATORIO, EMPRESARIO Y EL ESTADO
“Fue terrible cuando nos enteramos del poder de Ariel García Furfaro”, declaró Sol, por lo que en principio “pensábamos que no iba a pasar nada con la causa”.
“Por suerte nos tocó una buena fiscalía y juzgado que avanzó con la causa y lo hizo de manera seria”, destacó.
Por último, acerca de la implicancia del Estado, contó que por el momento “nadie del Gobierno Nacional se contactó con nosotros y no creo que a un año lo hagan”. #AgenciaNA